Estimados compañeros y mundo en general. Esta es una carta a todos vosotros, sí a TODOS y cada uno de los que trabajáis aquí y a los que colaboráis de alguna manera con esta empresa. También dirigido a nuestros clientes, a los que trabajan en otras compañías que alguna vez tendrán relación con nosotros y a los familiares de éstos. En realidad como decía, me dirijo a todos, porque todos tenemos algo que hacer.
Como en todo momento de nuestras vidas, nos toca elegir qué debemos hacer. Estaréis de acuerdo conmigo en que mi vida la gestiono yo y yo decido sobre cómo me tomo lo que ocurre a mi alrededor y qué medidas pongo en marcha para hacer que mi barca siga el rumbo que yo marco o por el contrario de bandazos y se deje llevar por la corriente río abajo.
No estoy proponiendo ni remotamente que las empresas que tienen o han tenido problemas hayan sido debidos exclusivamente a la gestión y que gracias a ésta, ninguna empresa más los tendrá, pero si hay directrices inventadas para tipificar las reacciones que suavizarán los efectos de los tiempos revueltos, porqué no añadir un tremendo apartado de INICIATIVAS antes de entrar en la espiral de la resignación ante los acontecimientos.



